
sábado, 20 de noviembre de 2010
Monólogo de La Thatcher

jueves, 18 de noviembre de 2010
PARANOIAS payasescas
Con actitud conservadora le sugiero a La Kruber: "¿Y si nos quedamos en lo de tu tía?".
Acepta enseguida, felíz de no tener que desafiar al tránsito porteño.
Su tía tiene una pensión en Once y nos recibe con cerveza y papas fritas. Hasta ahí, el paraíso, salvo porque este hostel está ambientado con objetos antiguos, colgantes. Un sórdido museo habitado donde, por momentos, sentís que esas cosas no te quieren ahí.
Entonces, con una servicialidad (¿Inventé una palabra? Ni ganas de googlear) que asusta, te prestan ropa para dormir y observás que las prendas huelen a no vos. Ahí le das cabida a los registros de tu Yo desorientado ("¿Qué hago en este lugar, en esta cama, con esta ropa?")
Cuando llegan las respuestas (salí de un Congreso, se hizo tarde, nos prestaron ropa, cama, habitación) aquel extraño rincón del mundo se vuelve amable. Hasta que...
... algo irrumpe en tu frágil equilibrio.
Una imagen que te observa desde el oscuro mueble que tenés justo frente a vos.
¡Es un mini IT! Y te mide como para desollarte mientras dormís.
--¿Este ente se va a quedar ahí toda la noche, mirándome? -- le digo a la Kruber, que ya está contando las primeras ovejas.
--Si querés lo sacamos.
--¿Estás loca? ¿Y dónde lo metemos? ¿En el mueble? ¿Y si el hijo de puta se escapa y vuelve solito hasta ahí y me doy cuenta de que está vivo? Naaaa, en esta no me agarra.
Por puro morbo, salto de la cama y me acerco hasta el engendro de porcelanato. Entierro mi dedo en su cabellera ficticia. Un espanto. Escalofríos.
Acto seguido le saco una foto (sí, sí, lo retrato para robarle el alma)
La Kruber se ríe de mi histeria, pega sus pestañas y a otra cosa. Todavía me pregunto cómo hice para dormir.
--Te juro que le ganó al payaso de La Tipa, --le digo a Abel, al otro día, contenta de estar en medio de tanta gente, otra vez en el Congreso, entre libros, micrófonos y gente.
jueves, 14 de octubre de 2010
De música ligera
* Cuando escucho Dont Speak de No Doubt, quiero romper la casa a lo Hulk, tirando sillas, revoleando ceniceros. Ser verde y enorme, quiero. Y hacer aaaaaaaaaaaaagggggggggggg con los brazos como Lou Ferrigno . En cambio, canto (cantar es una manera sutil de describir una serie de aullidos catárticos de un horrible inglés)
* Desde la península ibérica, Bebe, con Buscome se suma a mi ineficaz campaña antilípidos invernales depositados acá, justo donde aprieta el jean tiro bajo (sí, las bien conocidas chichas, un mal de moda) Y en la parte que canta “yo soy una montaña rusa que sube, que baja, que ríe, que calla...”, le saco chispas al caminador elíptico. Un día me voy a incendiar ahí arriba.
Hay un tema que sólo puedo escuchar en el sillón post limpieza total de la casa: True Love Waits, de Radiohead.
*Si suena Amor a la Mexicana, de Thalía, aparece flotando --cual gato de Alicia en el país de las Maravillas-- la cara de Ana Mariela, reina de las madrugadas más ociosas, primera princesa del gin tonic y Miss Simptía de todos los que pudieran evitarnos el taxi del boliche al Rioba. Si la veo a mi primita haciéndose la mexicanota y gesticulando con dureza sensual: “PURA CAÑA, PURO AMOOOOOOOOOOOOOR”.
* Con Polaroid de locura ordinaria me enamoro. Qué se yo de qué. No me voy a poner a explicar el amor. Es algo que pasa o no pasa (esa es la mejor definición del amor que tengo en mi diccionario, no soy Neruda, viste?)
* Bienvenidos al tren es el cierre de las fiestas de la espuma de Hippodrome. Documentos empapados, un taxi que espera, borceguíes, minishort. Y ya en casa, mi vieja que se asoma a recibirme con cara de haber hibernado por años.
* Desesperada es Chocolate, a mediados de los 90 y mi amiga Euge sintiéndose Marta Sánchez. Robando miradas en la pista. Sabiendo que las roba. Una chica cool.
***************
La otra noche, después de la clase de telas, en el auto, encendí la radio antes de girar la llave para despabilar el motor.
Decía, la otra noche, sonaban los Guns.
Lluvia de noviembre pincelaba mi memoria cuando activé el limpiaparabrisas. Diluvié décadas. Aunque en Bahía sólo lloviznaba. Y era setiembre.
viernes, 10 de septiembre de 2010
A las piñas con las garrapiñadas

Yo --Por supuesto, madame, no merece menos ¿lleva sus pieles?
Ella --Voy sencilla para pasar desapercibida ante los ojos de Ismael y por si me hacés empujar el auto.
Yo --Empujar el dunita sería lo mínimo que tendrías que hacer para amortizar el valor de la entrada...o el baile del caño, para el pancho y la coca.Ella --Ja, pobre vieja, ¡entiende todo mal! Bueno, contá conmigo para traducirte las canciones.
La noche en que mis ojos movieron los objetos

Fascinada por mi nuevo don hacía volar todo cuanto veía. Y cada vez que lo lograba me decía "es cierto, es cierto" y reía como loca, como cuerda.
Era en colores.
A las siete, cuando el celular activó su alarma, lo miré fijamente. Después me refregué los ojos y lo volví a mirar. Y otra vez. Y otra.
Pero no se movió ni medio milímetro de la mesita de luz.
Ufa.
viernes, 3 de septiembre de 2010
Matteísmos must go on

--Mamá, sos una vieja soqueta.
Lo de soqueta, vaya y pase. Puede ser. Ahora lo de vieja...
Le robo una frase a Joaquín: tan joven y tan vieja…like a Rolling Stone!
IV
Previo nudo en la tela a la altura de sus brazos, Matteo presenta su propio show.
--Con ustedes la actuación de Matteo Sardina!!
--Ahora Matteo dará un vuelo increíble señores….un giro de setescientos GRAMOS…
lunes, 30 de agosto de 2010
Tres Matteísmos y una Giulianada

--Mamá ¿me querés mucho?
--Claro. Te amo.
--Ah, porque escupí por toda la casa. Era un secreto. Pero eso fue hace mucho…muuuuuuuuucho….cuando tenía…como cinco años.
(Tiene cinco años)
Segundo
Sale de su clase de básquet y ya en la puerta del club se le ocurre invitar a su amigo Oliver a jugar a casa. Pero su potencial huésped tiene otros compromisos. Entonces Matteo sube al auto decepcionado, pura lágrima y algo --bastante-- de arte dramático.
lunes, 9 de agosto de 2010
SE ACABO. ESTO RECIEN EMPIEZA.

--Todo es cuestión de técnica –decían los especialistas.
--No te apures, no te apures. Ahí va mejor –se compadecían, a veces.
Y ahora que tengo en mis manos el fruto de este esfuerzo, advierto que mide lo que una falange y pesa menos que una uva.
Acabo de dar a luz a mi licencia de conducir.
Sí, ACABO (cualquier asociación con momentos placenteros de su vida íntima, se ruega compartir)
Pueden decirme Licenciada.
Y todos los que tengan interés en visitarme, recuerden que por un par de semanas, no hablaré de otra cosa más que de mi bebé.
viernes, 6 de agosto de 2010
Busco-me

domingo, 1 de agosto de 2010
Donde estás, Jhon Foos de mi vida que no...?

viernes, 14 de mayo de 2010
Al universo
jueves, 29 de abril de 2010
Paradoja

cola de hipocampo
baile de medusa
hambre branquial
manatí
espuma que se arranca del abrazo de la orilla
con su ritual de lengua histérica
cascada que se arroja
contra la roca
para mostrar al desnudo
su metamorfosis aérea
sus digresiones
ombligo
marca de nuestro origen acuático
(y yo sin poder tocarte
sin quemarme)
viernes, 16 de abril de 2010
My teacher´s things

Cosas de mi profesor de inglés:
1)
Ani: Quiero preguntar qué paso mientras ella estuvo afuera.
Teacher: Dale.
Ani: ¿What happen while she was out?
Emilio: Señorita…lamento comunicarle que ¡LOS PASADOS EXISTEN!
La contundencia de este taurino me hace tartamudear. Y me da risa. Gracias a eso sigo tomando clases de este idioma que me tiene mucha paciencia. Really.
miércoles, 31 de marzo de 2010
LO QUE SIENTO

me paro frente a ella y la miro
es alta alta muy alta
pero no me asusta.
No tengo que subirla
sino atravesarla.
Conseguí un pico para empezar a cavar
pero aún no empiezo
sigo mirando la montaña
tal vez para recordar como era
antes de que deje de serlo.
Debo llegar a su epicentro rocoso;
no busco otra cosa más que su corazón,
dicho esto, en voz alta, empiezo a cavar.
Con un pico en la mano
pretendo cavar un túnel
hasta su eje.
Golpe a golpe comienzo a socavar las paredes.
Hace mucho calor pero no me detengo
un impulso ciego
me guía a deshacerme de lo que estoy buscando
y sé muy bien donde encontrarlo.
Pasan los días, cavo con frenetismo
hasta que la roca se va haciendo túnel.
Sigo cavando
caigo exhausta sobre mi cuerpo,
no como
no duermo
tengo que llegar.
He perdido la noción del tiempo.
Yo,
sólo soy yo
y el pico contra las paredes.
El pico y yo somos uno.
Ahora presiento que estoy cerca
en muy pocas horas
llegaré al centro.
Es todo lo que estaba buscando
pero de sólo pensarlo
estoy tan triste
que pierdo las fuerzas
y duermo por días.
¿Qué hago acá?
¿Por qué hay sangre en mis manos?
¿Por qué cavé con frenetismo?
Ahora lo recuerdo
el corazón de la montaña
está cerca.
Con la última herida
que le hago a la pared
aparece un agujero de luz.
Cavo con las manos.
Algo frío se asoma por el agujero
y me huele.
Es el corazón que busco
sólo que va dentro de un conejo.
Es un conejo hermoso
no le cabe otra palabra.
Lo ayudo a pasar
pues está atascado
y él se deja tomar por mis manos
con confianza.
Como si hubiera sabido
que venía por él.
Me mira y mueve la nariz.
Lo pongo tan cerca de mi cara
que sus bigotes me dan cosquilla y estornudo.
Me quedo a vivir con el conejo
en el centro de la montaña
y todo es tan lindo
que no sé si yo soy yo
si soy el conejo
o acaso
sea un sueño.
martes, 9 de marzo de 2010
TU CUERPO
La ciencia dice: El cuerpo es una máquina.
La publicidad dice: El cuerpo es un negocio.
El cuerpo dice: Yo soy una fiesta!
martes, 9 de febrero de 2010
Gente linda
Ceretti es publicista desde hace más de 50 años, creador de slogans que todos alguna vez tarareamos y autor de las letras de ocho discos.
Es 16 veces abuelo y sigue teniendo la mirada de un niño.
Me esforcé en hacer una buena nota, tratando de rescatar su esencia. No por destacarme en una de mis primeras entrevistas para mi nuevo trabajo, si no por no vulnerar el alma de sus anécdotas –temía defraudarlo, apenas lo conocía y temía defraudarlo-
Sentía que él merecía que esa casa fuera presentada tal y como se mostraba. Y puse todos mis sentidos en ello.
El mismo día que se publicó la nota, Ceretti se acercó hasta la agencia donde yo estaba trabajando y me trajo una carta escrita de su puño y letra, que decía así:
“El REPORTAJE DE ANAHI”
Ayer me hicieron un rubio reportaje
donde un manojo de sueños preguntaba
sobre mi vida, mis quehaceres, mis canciones
(la gran pregunta es…si al lector le interesaba)
La periodista, deduzco, ha recibido
un 10 corrido en cualquier asignatura
pero doy fe, que en la que más se ha distinguido
debe haber sido: “Reportajes con ternura”.
A la tierna Anahí gracias por este reportaje inolvidable-
Inolvidable no por lo que leí en el diario, Inolvidable
Por lo que leí en los ojos.
Ceretti, Monte 29/1/10
lunes, 8 de febrero de 2010
jueves, 4 de febrero de 2010
La Thatcher perdió la plantilla
Otra de la Thatcher....
Después de unas cervezas en el patio de casa, con hermano Nico, cuñada Eve y mi la Thatcher, ellos emprenden la retirada. Nico la lleva a la Thatcher hasta su departamento.
-Perdí una plantilla. Fijate en el patio antes que la Fiona se la coma.
Sí, las plantillas son una nueva adquisición de la Thatcher. Se las recetó un pedicuro barrial octogenario. Ella opuso una resistencia inicial, con un "¿Y el glamour, Don? ¿Qué hago con el Glamour?" pero finalmente cedió. Peor era andar con los pies hinchados como sachet de leche.
Acompañada por mi miopía, el hocico intruso de la Fiona y la oscuridad, emprendo mi infructuosa búsqueda. De antemano tenía la batalla perdida, pero aún así me lancé al césped a por el adminículo ortopédico, que para empeorar las posibilidades de hallazgo, era transparente.
Minutos después, mensajes con la Thatcher.
-En el patio no hay nada ¿No la habrás perdido en el auto de Nico?
-Dice Nico que no. Fijate en el sector de la compu. Nico escuchó que algo se caía cuando pasábamos.
¿Qué ruido hace una plantilla al caer? ¿Puede una plantilla escaparse de tu sandalia sin que lo percibas? Sí, tratándose de la Thatcher.
Me fijé en el sector de la computadora y Nico tenía razón. La gemela perdida estaba sobre un tender (sí, onda gitanos)
No señor, una plantilla siliconada, puede esconder grandes historias.
-¡Qué suerte! La encontraste. Me salieron 70 pesos.
Una semana después, volvió a extraviarla...y a encontrarla, esta vez, en el ascensor.
Estaba dicho. Las plantillas y mamá la Thatcher estaban en el inicio de un romance histérico, digno de varios capítulos de Migré.
miércoles, 27 de enero de 2010
Matteísmos de Verano

Matteo -Estoy haciendo algo muuuuy gordo.
Matteo -Noooo.
Matteo -Noooo. La panza del abuelo.
Plop, haría Condorito.
Desayunador del hotel que nos cobija. Hablamos con Ceci de lo bien que atienden las chicas y de todo el laburo que tienen.
Ceci -Corren para acá y para allá todo el día. Atienden bien, salvo la vieja ortiva...
Matteo -se ríe- ja jaaaaaaa! La vieja ORTIGA!
¿Se habrá imaginado una Hiedra Venenosa como la interpretada por Uma Thurman, en Batman, pero cuarenta años más tarde?
Ahora cada vez que veo a la vieja ORTIGA me contengo la risa.
Para mí ya es verde y pinchuda.
domingo, 17 de enero de 2010
FELICIDAD



